NUESTRA HISTORIA

La vida pasa afuera.

Solar Lemonade se inspira en una infancia en fincas, jugando en la calle y en el patio de la casa, en el río con los abuelos, en los fines de semana de piscina y en esa primera visita al mar, donde siempre estuvo presente el protector solar... Solar Lemonade nace de una creencia simple pero radical: el cuidado solar debe proteger la vida sin limitarla. Creemos que la protección no es para esconderte del sol, sino para que te quedes más tiempo afuera, donde de verdad pasa la vida.

Para nosotros, el protector solar no vive en un botiquín, sino en mochilas, sobre mesas y en tardes bajo el sol. Es algo que se comparte en comunidad, un gesto cotidiano de cuidado y conexión. La protección solar no es miedo, es un acto de amor: por tu piel, por los demás y por la vida que quieres seguir viviendo. Creemos que cuando el cuidado nace del amor, las personas se quedan más tiempo bajo el sol. La vida pasa afuera. Te esperamos.

Nuestros valores
1

Freedom

Diseñamos una compañía para personas e ideas en constante movimiento.

2

Flow

Fluimos como las olas, nos movemos con intención y no con fuerza.

3

Focus

Estamos comprometidos con lo que importa e ignoramos el resto.

4

Future

Desde el momento cero pensamos en cómo ser mejores para nuestro mundo y nuestra gente.

Nuestro fundador

Todo comienza con una pregunta necia

Un caso cercano de cáncer de piel llevó a Juan y a su mamá a hacerse la pregunta con la que empieza esta historia: ¿por qué las personas no usan protector solar todos los días, aun cuando deberían hacerlo?

Como diseñador, para Juan era necesario entender, antes que nada, a las personas y sus motivaciones para usar, o no, protector solar todos los días. Al estudiar el mercado e identificar los vacíos que existían, Juan y su mamá se hicieron otra pregunta: ¿cómo crear una línea de cuidado solar que las personas no se sientan obligadas a usar, sino que quieran usar?

La química de nuestras fórmulas, los colores de nuestra marca y las historias que contamos nacen de ahí: de querer transformar el lugar que el protector solar ocupa en nuestras vidas y honrarlo como un compañero invisible, que se mueve con nosotros y siempre está ahí, en todas nuestras aventuras y días soleados.